Un local de ocio nocturno que busca garantizar la no discriminación hacia las mujeres y fomentar un ambiente inclusivo debe revisar su oferta y funcionamiento y entre otros aspectos, debe considerar los siguientes aspectos clave:
- Visibilizar el compromiso por la creación de espacios de libertad y seguridad para las mujeres, a través tanto de la marca identificativa del Protocolo como de otros elementos de señalización y redes sociales, por ejemplo.
- Evitar prácticas discriminatorias como precios diferenciados por género (ejemplo: “entrada gratuita para mujeres”) que cosifican o perpetúan estereotipos.
- Diseñar campañas publicitarias y eventos que promuevan la igualdad y representen de manera positiva la diversidad.
- Formar a DJs y personal de animación para evitar que su contenido (música, discursos o interacciones) reproduzca mensajes sexistas u ofensivos.
- Diseñar una oferta musical y de actividades que represente y celebre la diversidad. A modo de ejemplo pueden considerarse:
- Generar un calendario de eventos que promueva la participación activa de mujeres artistas y creadoras de contenido.
- Fomentar dinámicas de interacción positivas entre el público, como concursos o actividades que no refuercen roles de género estereotipados.
- Establecer acuerdos con colectivos y organizaciones especializadas en igualdad de género y diversidad para generar campañas conjuntas.
- Participar en campañas públicas y actividad generada o promovida por el movimiento feminista de la ciudad.
- Generar un calendario de eventos que promueva la participación activa de mujeres artistas y creadoras de contenido.
Promover el ocio nocturno inclusivo no solo genera un impacto positivo en la sociedad, sino que mejora la reputación del local y atrae a un público más amplio y diverso. Es una oportunidad para convertirse en un referente de convivencia y disfrute respetuoso en la comunidad.